El Perú viene fortaleciendo su estrategia de transporte marítimo interno mediante la Ley Nacional de Cabotaje, orientada a reducir costos logísticos y mejorar la conectividad entre puertos nacionales

Mayor Competitividad

La norma busca aprovechar el desarrollo del Puerto de Chancay como futuro hub regional del Pacífico sudamericano

Privilegiada ubicación geográfica
Megaproyecto que se da por descontado convertirá al país en una nueva potencia del comercio marítimo

Por un trabajo lleno de satisfacciones.

“Normalmente, el cabotaje está sometido al principio de reserva nacional, lo que implica que solo empresas locales (incluso se exigía capitán y tripulación nacional) son las que pueden llevar a cabo dichas actividades; sin embargo, en países como el nuestro, ni dicha reserva ni los beneficios tributarios y aduaneros que en su momento se otorgaron, han permitido contar con una importante flota de manera que pueda ser una alternativa de transporte para la carga local”

Leonardo López, socio del despacho Hernández y Cía

Mayor Dinamismo

Especialistas consideran que el cabotaje permitirá descongestionar las carreteras, incrementar la competitividad exportadora y dinamizar inversiones en infraestructura portuaria y parques industriales

Beneficios para la región:
Más allá de los beneficios para los exportadores e importadores peruanos, las oportunidades de negocio que abre la Ley de Cabotaje trascienden las fronteras nacionales, más aún con el impulso que dará al comercio el megapuerto de Chancay
Preocupaciones:
Sin menoscabo de las ventajas que traerá, la nueva Ley de Cabotaje ha despertado inquietudes en los gremios relacionados, que temen un posible incremento en los costos del servicio de cabotaje, con impacto en el negocio